| La venganza de Kratos llega a su fin. |
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El autoproclamado "Dios de la guerra" estrena aventura en PS3 y lo hace, como no podía ser de otra manera, a lo grande..
Lejos de haber saciado su sed de sangre y su deséo de venganza, Kratos volverá a visitar la Grecia mitológica en una nueva Odisea que le llevará de lo más alto del Monte Olimpo a las profundidades más oscuras del Hades, con un único propósito: Acabar con los dioses que le traicionaron.
Armado con sus poderosas "Espadas del Exilio" y provisto de gran parte de los artefactos míticos recopilados en las entregas anteriores, como las alas de Ícaro y otros tantos novedosos, como la cabeza de Helios, con la que iluminaremos los caminos más oscuros deslumbrando a nuestros enemigos, o las sandalias de Hermes, que nos dotarán de la habilidad de correr por las paredes, Kratos avanzará, dejando a su paso rios de sangre de los mutilados enemigos que le saldrán a su paso, mientras se dirige a su destino.
Conservaremos las alas que le arrancamos a Ícaro.
"God of War III" arranca donde terminó la aventura anterior, con un Kratos apoyado por los titanes escalando el monte Olimpo dispuesto a terminar de una vez por todas con Zeus y en todo momento vemos que se mantiene una cohexión increible que refleja esta continuidad. La estructura del juego se mantiene invariable respecto a lo ofrecido en las entregas anteriores, permaneciendo intacto tanto el sistema de combate, como las fases plataformeras o los pocos, pero enrevesados puzzles.
Los Q.T.E. continúan protagonizando el juego no sólo en tareas básicas como abrir un cofre o una puerta, si no que son el paso indispensable para acabar con cualquier enemigo importante del juego.
Pero "GOW III" no es simplemente el final de la trilogía del Fantasma de Esparta, y en ningún momento nos da la sensación de que la oferta del juego es simplemente más de lo mismo. Para nada. Las innovaciones incluidas, como la capacidad de montar a ciertas bestias como Cancerberos y Cíclopes antes de acabar con ellos y obligarlos a enfrentarse contra nuestros enemigos, o detalles de calidad, reflejados en la introducción de elementos de perspectiva, al más puro estilo "Echocrome", para poder salir airoso del Laberinto diseñado por Dédalo o incluso la posibilidad de evitar que los rayos solares de Helios nos deslumbren, controlando nuestro brazo con el Stick derecho mientras avanzamos hacia él para rematar la faena le dan un toque de frescura y originalidad, mientras que se mantiene la esencia del mejor Hack ´N Slash de todos los tiempos.
| Y por seguir con similitudes con el resto de la saga, la violencia característica de Kratos continúa siendo su seña de identidad, pero en esta ocasión multiplicada hasta el punto de permitirnos vivir en primera persona sus más brutales palizas, viéndo como somos golpeados mientras "disfrutamos" de la paliza desde el cuerpo de Poseidón siendo testigo de cómo el espartano hunde nuestros ojos cegándonos con un simple movimiento de L3+R3. O, como ilustran las imágenes posteriores, arrancandole a Helios su hermosa cabecita para posteriormente emplearla como arma.
La violencia de Kratos hará que Helios pierda la cabeza
Y si a toda esta brutalidad le añadimos el típico minijuego erótico que siempre acompaña a la saga y que en esta entrega protagonizan, además de Kratos, toda una diosa de la belleza como Afrodita y sus doncellas, no hay duda de que la clasificación del PEGI para mayores de 18 años no se queda corta.
Afrodita vs Kratos. En este combate todos ganan.
Pero donde "God of War III" es realmente bestial es en su apartado técnico. Nada ha sido dejado al azar y todo tipo de luces y modelados nos demuestran el altísimo nivel gráfico que los desarrolladores de SCEA han conseguido. Para ello han creado, partiendo de cero, un nuevo motor gráfico que permitirá entre otras cosas, que tanto personajes como escenarios ganen en realismo al contar con más fluidez de movimientos y mayor calidad de texturas. Es más, los efectos lumínicos llegarán incluso a deslumbrarnos literalmente cuando Kratos salga de una zona de oscuridad y entre en otra iluminada, dando un efecto similar al que reproduciría la retina humana, algo nunca visto hasta ahora en ningún videojuego.
El modelado de los enemigos es sobresaliente.
Sobre los inmensos escenarios hay que decir que serán hasta cuatro veces más grandes de los ofrecidos hasta ahora en la saga y serán generados en tiempo real, al igual que las escasas secuencias de video que nos conducen a lo largo del juego, sustituidas en su mayor parte por escenas de acción y presentadas como reproducciones al estilo de las pinturas de las ánforas griegas, donde las siluetas, coloreadas en rojo y negro se mezclan en un perfecto "savoir faire", recordándonos a las más que famosas intros de las películas de James Bond.

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